Conos de carbonilla

Los conos de la carbonilla son el tipo más
sencillo del volcán. Ellos son construidos de partículas y burbujas de
la lava coagulada expulsada de una sola abertura. Cuando la lava de
gas-cargó se sopla violentamente en el aire, rompe en los fragmentos
pequeños que se solidifican y caen como carbonillas alrededor de la
abertura para formar una circular o cono oval. La mayoría de los conos
de carbonilla tienen un cráter tazón-formado en la cumbre y raramente
subida más de mil pies por ahí encima de sus alrededores. Los conos de
la carbonilla son numerosos en la norteamérica occidental así como a
través de otros terrenos volcánicos del mundo.
La representación esquemática de la
estructura interna de un cono típico de carbonilla.

En 1943 un cono de carbonilla empezó a
crecer en una granja cerca de la aldea de Parícutin en México. Las
erupciones explosivas causadas por gas ensanchando rápidamente y
escapando de la lava fundida carbonillas formadas que retrocedieron
alrededor de la abertura, construyendo el cono a una altura de 1.200
pies. La última erupción explosiva dejó un cráter embudo-formado a la
cabeza del cono. Después que los gases del exceso habían disipado en gran parte, la piedra fundida calladamente
vertido fuera en la superficie circundante
del cono y el descenso movido como flujos de lava. Esta orden de acontecimientos -- la erupción, la
formación de cono y cráter, el flujo de la lava -- es una sucesión
común en la formación de conos de carbonilla. Durante 9 años de la
actividad, Parícutin construyó un cono prominente, cubrió acerca de
100 millas cuadradas con cenizas, y destruyó el pueblo de
San Juan. Los geólogos de muchas partes del mundo estudiaron Parícutin durante su vida y aprendieron mucho acerca
del volcanismo, acerca de sus productos, y acerca de la modificación de un
landform volcánico por la erosión.
El Volcán de Parícutin, México, es un
cono de carbonilla que sube aproximadamente 1.200 pies encima de la
llanura circundante.